Makeda nace de la idea de hacer las cosas de otra manera. Queríamos un nombre que no sonara frío ni técnico, sino cercano, con personalidad. Makeda representa cuidado, carácter y una forma honesta de entender la odontología: bien hecha, sin prisas y sin vender milagros.

  1. Si Makeda fuera una persona, ¿cómo sería entrando por la puerta de la clínica?

Sería alguien tranquilo, que saluda por tu nombre, te mira a los ojos y te explica las cosas sin palabras raras. Nada de prisas ni de tensión. Alguien que te hace pensar: “Vale, aquí puedo estar tranquilo”.

  1. Mucha gente llega al dentista con miedo. ¿Qué hacéis para que ese miedo baje desde el primer minuto?

Escuchar. Parece obvio, pero no siempre se hace. Preguntamos, explicamos y no empezamos nada sin que la persona entienda qué pasa y qué opciones tiene. El miedo suele venir de no saber qué te van a hacer… o de experiencias pasadas poco agradables.

  1. ¿Qué teníais claro que no queríais hacer como clínica, aunque sea habitual en el sector?

No queríamos presionar, ni vender tratamientos innecesarios, ni hablar al paciente como si supiera odontología. Tampoco queríamos agendas imposibles donde todo va con prisa. Preferimos hacer menos, pero hacerlo bien.

  1. Cuando un paciente pregunta “¿esto es realmente necesario?”, ¿cómo respondéis?

Con honestidad. Si es necesario, lo explicamos con calma. Y si no lo es, también. A veces la mejor decisión es no hacer nada todavía. La confianza se construye así, no al revés.

  1. En tratamientos complejos, ¿cómo evitáis que el paciente se sienta abrumado?

Traduciendo. Quitamos tecnicismos y lo llevamos a ejemplos sencillos. Paso a paso. Nadie tiene por qué entender de implantes, ortodoncia o estética dental… para eso estamos nosotros.

  1. Hablemos de estética dental: ¿dónde ponéis el límite?

En el sentido común. Mejorar una sonrisa no es convertir todas las bocas en iguales. Buscamos resultados naturales, que encajen con la persona. La estética tiene que sumar, no disfrazar.

Makeda Smile: ortodoncia invisible con filosofía propia

  1. ¿Por qué crear Makeda Smile como marca específica de ortodoncia invisible?

Porque la ortodoncia invisible necesita tiempo, seguimiento y mucha personalización. Queríamos una marca centrada solo en eso, con protocolos claros y sin prisas. Makeda Smile nace para hacerlo bien, no rápido.

  1. Hoy todo el mundo habla de alineadores invisibles. ¿En qué se diferencia Makeda Smile?

En el acompañamiento. No es “ponte estos alineadores y vuelve cuando acabes”. Hay planificación real, revisiones, ajustes y seguimiento continuo. La ortodoncia invisible funciona si hay control profesional detrás.

  1. ¿Es verdad que no todos los casos son aptos para ortodoncia invisible?

Sí, y decirlo también genera confianza. La mayoría de casos se pueden tratar, pero no todos igual ni con las mismas expectativas. En Makeda Smile siempre se explica qué se puede conseguir y hasta dónde.

  1. ¿Qué tipo de paciente suele elegir Makeda Smile?

Personas que quieren mejorar su sonrisa sin que se note, pero también sin atajos. Adultos que trabajan, jóvenes que quieren discreción y pacientes que valoran la estética, pero también la salud dental.

  1. ¿Qué le diríais a alguien que duda si la ortodoncia invisible es para él o ella?

Que venga a informarse, sin compromiso. Muchas dudas se resuelven en una primera visita. A veces el mayor freno no es el tratamiento, es la incertidumbre.

Equipo, trato y confianza

  1. ¿Qué buscáis en las personas que forman el equipo Makeda?

Empatía y responsabilidad. La técnica se aprende y se actualiza, pero la forma de tratar a la gente es clave. Queremos profesionales que cuiden a personas, no solo bocas.

  1. ¿Qué os gustaría que un paciente dijera al salir de la clínica?

“Me han explicado todo”, “me he sentido tranquilo” o “no era para tanto”. Para nosotros, eso es éxito.

  1. El tema del precio siempre genera dudas. ¿Cómo lo abordáis?

Con transparencia. Explicamos qué incluye cada tratamiento, por qué cuesta lo que cuesta y qué alternativas existen. Sin sorpresas ni letra pequeña.

  1. ¿Qué diferencia a Makeda de una clínica que solo compite por precio?

El tiempo, los materiales y el seguimiento. Aquí no se hacen tratamientos en cadena. Cada caso se planifica y se acompaña. Eso se nota, aunque no siempre sea lo más barato.

  1. Dentro de unos años, ¿cómo os gustaría que se hablara de Makeda y Makeda Smile?

Como un sitio de confianza. Donde la gente recomienda sin dudar porque sabe que van a cuidar bien de quien vaya.

  1. Para terminar: ¿qué le diríais a alguien que lleva años evitando ir al dentista?

Que empiece por venir a hablar. Sin miedo, sin compromiso. A veces el paso más difícil no es el tratamiento, es cruzar la puerta.