"No tienes hueso, no se puede poner implantes." Esa frase, escuchada en consulta ajena, llega a MAKEDA Elche o Barcelona varias veces por mes. Casi siempre — en ocho de cada diez casos que vemos — sí se puede. Lo que pasó en la primera clínica fue que nadie quiso o supo regenerar el hueso antes. Esta lectura es lo que va detrás de esa segunda lectura clínica que abre la puerta cuando otra te la cerró.
01"No se puede" — la frase a revisar.
Cuando un compañero te dice que no hay hueso suficiente para colocar un implante, está diciendo una verdad parcial: hoy, con tu volumen óseo actual, sin tocar nada, no hay sustrato seguro donde anclar el titanio. Esa parte es honesta. Lo que falta en muchos casos es la frase siguiente, que en el 80% de las consultas no aparece: "pero podemos regenerar el hueso antes y después implantar".
La regeneración ósea es una rama clínica con literatura sólida desde finales de los 80 y protocolos perfectamente codificados. Buser y la escuela suiza publicaron las bases del GBR moderno en los 90; Chiapasco sistematizó la elevación de seno; Misch desarrolló los protocolos de injerto en bloque. No es experimental ni vanguardista — es estándar clínico desde hace tres décadas. Si te dijeron "no se puede" sin proponerte regenerar, conviene una segunda opinión.
Eso no significa que todo caso pueda regenerarse. Hay perfiles donde regenerar es desproporcionado o directamente desaconsejado: tabaquismo activo intenso, diabetes no compensada, expectativas de carga rápida que no encajan, presupuesto limitado que no admite el coste añadido. Esos sí son "no se puede en condiciones razonables". La diferencia con el "no se puede" rotundo es enorme.
02Qué necesitamos saber primero — el TAC.
Sin TAC 3D no hay decisión clínica. Una ortopantomografía panorámica — la radiografía típica de revisión — da una imagen 2D que no permite medir altura ni anchura ósea con precisión, no muestra la posición exacta del nervio dentario inferior, no localiza el suelo del seno maxilar y no diferencia hueso cortical de esponjoso. Para planificar regeneración necesitamos las cinco medidas del TAC:
- Altura ósea en milímetros desde la cresta alveolar hasta el reparo anatómico inferior (nervio dentario en mandíbula, suelo del seno en maxilar).
- Anchura ósea vestíbulo-lingual a la altura donde se posicionaría el implante.
- Densidad ósea según clasificación Lekholm-Zarb (tipo I: cortical denso · II: cortical denso con esponjosa · III: cortical fino con esponjosa densa · IV: esponjoso laxo).
- Posición de estructuras nobles — nervio dentario inferior, agujero mentoniano, fosa nasal, seno maxilar.
- Estado de las piezas adyacentes — restos radiculares, lesiones periapicales, periodontitis activa.
Con esas cinco medidas el caso entra en una matriz de decisión. Si la anchura es menor de 4 mm pero la altura es suficiente: GBR horizontal. Si la altura es menor de 6 mm en maxilar posterior: elevación de seno. Si hay un defecto vertical importante en cresta: injerto en bloque. Si el déficit es leve o se quiere acelerar la cicatrización: PRGF como adyuvante. La regeneración ósea no se elige por moda — se elige por anatomía.
03Las cuatro técnicas, una a una.
1 · Regeneración Ósea Guiada (GBR) — desde 490€/zona.
La técnica más usada y la más versátil. Consiste en colocar un injerto particulado (xenoinjerto Bio-Oss, autólogo o mezcla) sobre el defecto óseo y cubrirlo con una membrana de barrera (Bio-Gide colágeno reabsorbible) que impide que el tejido blando colonice el espacio antes de que se forme hueso nuevo. El principio biológico es elemental: los tejidos blandos crecen más rápido que el hueso; si no los frenamos, ocupan el defecto antes de que las células óseas lleguen.
Indicación principal: defectos horizontales pequeños y medianos en cresta alveolar tras extracción reciente (preservación de alveolo) o en zonas con reabsorción crestal moderada. También como técnica simultánea con la colocación del implante cuando el defecto es manejable y la estabilidad primaria del implante es suficiente. Plazo de cicatrización: 4-6 meses antes de cargar funcionalmente. Buser publicó en 2008 la serie clásica de GBR simultáneo en zona estética con 95% de supervivencia a 5 años.
2 · Elevación de seno maxilar — 720€/seno.
Específica para maxilar posterior (premolares y molares superiores). El seno maxilar — la cavidad neumática que ocupa el hueso por encima de los molares — se neumatiza con la edad y con la pérdida de los dientes superiores, dejando muchas veces solo 2-5 mm de hueso entre la cresta alveolar y el suelo del seno. Para colocar un implante de longitud razonable necesitamos elevar la membrana de Schneider (la fina mucosa que tapiza el seno) y rellenar el espacio creado con biomaterial.
Hay dos abordajes:
- Lateral (técnica de Caldwell-Luc modificada): ventana de acceso vestibular en la pared lateral del seno, elevación bajo visión directa, relleno con Bio-Oss + autólogo, sutura. Es el procedimiento estándar para defectos verticales mayores de 5 mm. Cicatrización 6-9 meses.
- Crestal (técnica de Summers o variantes): acceso desde la cresta alveolar con osteótomos calibrados, elevación de unos 3-5 mm, relleno e implante simultáneo. Menos invasiva pero limitada a déficits pequeños. Cicatrización 4-6 meses.
Chiapasco (2014) sistematizó las series longitudinales de elevación de seno: supervivencia del implante en hueso regenerado del seno entre 92% y 96% a 5 años, equivalente al hueso pristine en zonas no neumatizadas. Es decir: bien hecho, no compromete la longevidad del implante.
3 · Injerto en bloque — 1.350€/bloque.
La técnica más exigente y la reservada para déficits óseos verticales severos en cresta mandibular o maxilar superior cuando GBR particulado no llega. Consiste en obtener un fragmento de hueso autólogo del propio paciente — rama mandibular ascendente (zona donante preferente: cantidad razonable, complicaciones bajas) o sínfisis mandibular (si necesitamos más volumen), excepcionalmente cresta ilíaca o calota para rehabilitaciones extensas — y fijarlo con tornillos de osteosíntesis de titanio sobre el lecho receptor. Sobre el bloque se coloca biomaterial particulado para rellenar interfases y se cubre con membrana.
Las claves del éxito son tres: fijación rígida del bloque sin micromovimientos durante la cicatrización, cobertura mucosa pasiva sin tensión, y preservación del periostio en el lecho receptor. Cicatrización: 6-9 meses antes de poder retirar tornillos y colocar implantes. Misch (2008) y series posteriores ponen la supervivencia del implante en hueso de bloque autólogo en el rango 88-94% a 5 años — algo más bajo que el hueso pristine, pero clínicamente excelente para casos donde la alternativa era no implantar.
4 · PRGF — Plasma Rico en Factores de Crecimiento — 210€/aplicación.
Distinto a las tres anteriores. PRGF (protocolo Anitua) es un adyuvante biológico, no una técnica regenerativa por sí sola. Consiste en obtener una pequeña muestra de sangre del propio paciente (8-20 ml, sin anticoagulante), centrifugarla a velocidad controlada y separar la fracción rica en plaquetas y factores de crecimiento (PDGF, TGF-β, IGF, VEGF). Esa fracción se aplica sobre el lecho quirúrgico y/o se mezcla con el biomaterial particulado para acelerar la cicatrización ósea y la angiogénesis temprana.
No regenera hueso por sí solo — amplifica la regeneración del biomaterial al que acompaña. Indicaciones: alvéolos post-extracción (preservación de cresta), zonas con compromiso de cicatrización (fumadores que no pueden dejarlo, diabéticos compensados), pacientes en bisfosfonatos orales con riesgo bajo de osteonecrosis, regeneraciones extensas donde se busca cicatrización más rápida. Anitua y colaboradores (2014) publicaron la serie de referencia en alvéolos post-extracción con preservación crestal media de 1,8 mm a 6 meses comparado con grupo control sin PRGF. No es magia — es un acelerador documentado.
Cuatro técnicas, una decisión. La elección no es del paciente — es del TAC. El paciente decide después, con dos planes presupuestados delante.
Protocolo de regeneración ósea · MAKEDA Elche04Cómo decidimos cuál usar.
El protocolo de decisión MAKEDA pasa cada caso por cinco filtros en orden:
- Localización anatómica del defecto. Maxilar posterior con seno neumatizado → elevación de seno (lateral si déficit grande, crestal si pequeño). Cresta mandibular o maxilar anterior con anchura insuficiente → GBR horizontal. Cresta con déficit vertical severo → injerto en bloque.
- Magnitud del déficit. Déficits horizontales <4 mm → GBR particulado. Verticales <4 mm en maxilar posterior → elevación crestal. Verticales >5 mm o defectos combinados → bloque o elevación lateral.
- Necesidad de implante simultáneo o diferido. Si el déficit es leve y permite estabilidad primaria del implante: GBR + implante en mismo acto. Si el déficit es severo: regeneración primero, implante 4-9 meses después.
- Perfil de cicatrización del paciente. Edad, tabaquismo, diabetes, medicación, calidad gingival. Aquí es donde añadimos PRGF como adyuvante en pacientes con riesgo de cicatrización subóptima.
- Presupuesto del paciente. No siempre, pero a veces dos opciones técnicamente viables tienen costes muy distintos. Lo presentamos por escrito para que la decisión sea informada — no nuestra.
05Los biomateriales que usamos.
En MAKEDA usamos un repertorio acotado y validado, no rotamos por marca:
- Bio-Oss (Geistlich Pharma) — xenoinjerto bovino desproteinizado. El gold standard de la regeneración guiada desde los 90. Hidroxiapatita natural con estructura porosa equivalente al hueso humano. Reabsorción muy lenta (años), por eso mantiene volumen a largo plazo. Contraindicación: pacientes con prohibición religiosa de origen bovino — usamos alternativas sintéticas como BoneCeramic o autólogo puro.
- Bio-Gide (Geistlich) — membrana de colágeno porcino reabsorbible. Compatible con Bio-Oss y diseñada para mantener su barrera 4-6 meses, justo el tiempo necesario. No requiere segunda cirugía para retirarla.
- Hueso autólogo del propio paciente — gold standard biológico absoluto. Lo obtenemos con raspador óseo de zonas donantes vecinas (línea oblicua, mentón) cuando hacemos la propia preparación del lecho. Su ventaja: contiene células vivas y factores de crecimiento propios. Su limitación: cantidad acotada por la zona donante.
- Mezclas autólogo + Bio-Oss en proporción aproximada 50/50. Combinan la actividad biológica del autólogo con el mantenimiento volumétrico del xeno. Es nuestra opción más frecuente en GBR y elevación de seno.
- PRGF Endoret (BTI) como adyuvante biológico cuando está indicado.
- Tornillos de osteosíntesis de titanio (KLS Martin) para fijación de bloques.
No hay magia en la marca, pero hay literatura. Bio-Oss tiene 30 años de seguimiento publicado, Bio-Gide casi 25, PRGF más de 20. Cuando un paciente nos pregunta por "un biomaterial nuevo más moderno", le explicamos que en regeneración ósea la novedad no es virtud — la documentación a largo plazo sí lo es.
06Plazos reales — entre 4 y 9 meses.
El paciente que viene preguntando por implantes y descubre que necesita regeneración suele tener una preocupación predecible: "¿cuánto tiempo más voy a tardar?". La respuesta honesta varía según la técnica:
- GBR horizontal con implante simultáneo: sin tiempo añadido respecto a un caso sin regeneración. Cicatrización conjunta del injerto y el implante en 4-6 meses.
- GBR horizontal en dos tiempos: 4-6 meses de cicatrización del injerto antes de poder colocar el implante. Total desde primera cirugía hasta carga funcional: 8-10 meses.
- Elevación de seno crestal con implante simultáneo: 4-6 meses, equivalente a caso sin regeneración.
- Elevación de seno lateral en dos tiempos: 6-9 meses para que el biomaterial se osifique antes de implantar, después 4-6 meses más para osteointegración. Total: 10-15 meses.
- Injerto en bloque: 6-9 meses para integración del bloque + 4-6 meses para osteointegración del implante. Total: 12-15 meses en los casos exigentes.
- PRGF como adyuvante: no añade tiempo — acelera la cicatrización del biomaterial al que acompaña.
Son plazos largos pero predecibles. En la planificación inicial entregamos un cronograma por escrito con cada hito (cirugía 1 · revisión 1 mes · revisión 3 meses · TAC de control · cirugía 2 · etc.). El paciente sabe desde el principio qué espera y cuándo.
Si la zona regenerada es estética (sector anterior superior visible al sonreír), prácticamente nadie quiere pasar 8-15 meses con un hueco. Las opciones provisionales: prótesis removible tipo Maryland (peor estética, removible para limpieza, ~250€), prótesis fija provisional adhesiva (mejor estética, ~450€) o implante provisional inmediato en zona adyacente con vuelapéndulo si la planificación lo permite. Ninguna interfiere con la regeneración si se diseña bien.
07Datos a 5 y 10 años.
La pregunta clínica final: ¿un implante en hueso regenerado tiene la misma supervivencia que un implante en hueso pristine? La respuesta literaria está bastante consolidada:
Ramaglia y colaboradores publicaron en 2017 en el International Journal of Oral & Maxillofacial Surgery una revisión sistemática comparando supervivencia de implantes en hueso regenerado vs no regenerado. Diferencias estadísticamente no significativas a 5 años en GBR horizontal (94,7% vs 95,2%) y elevación de seno (93,8% vs 95,1%). La diferencia se hace algo mayor en injerto en bloque autólogo (89,4% vs 94,8%), pero sigue siendo clínicamente aceptable.
Esposito y colaboradores en la revisión Cochrane de 2009 confirmaron el patrón: las técnicas de regeneración bien indicadas y bien ejecutadas permiten supervivencias del implante a 5-10 años clínicamente equivalentes a las del hueso natural. La clave está en el bien indicadas y bien ejecutadas — los protocolos no son intercambiables, los biomateriales no son sustituibles por marca económica, y la curva de aprendizaje del cirujano cuenta.
Para mí, eso significa que si te dijeron "no se puede" y eso te impide considerar implantes que pueden cambiarte el día a día, conviene una segunda lectura. Casi siempre se puede regenerar. Y en la mayoría de los casos, el implante puesto sobre el hueso regenerado va a funcionar exactamente igual que cualquier otro implante a 10, 20 y 30 años.
08Lo que cuesta y por qué.
Las tarifas en MAKEDA están publicadas. Página completa de regeneración ósea:
- GBR (Regeneración Ósea Guiada): desde 490€/zona
- Elevación de seno maxilar: 720€/seno
- Injerto óseo en bloque: 1.350€/bloque
- PRGF (adyuvante): 210€/aplicación
Estos precios incluyen biomateriales (Bio-Oss + Bio-Gide cuando aplica), consumibles quirúrgicos, anestesia local, cirugía completa, sutura reabsorbible y revisiones programadas a 1 semana, 1 mes, 3 meses y 6 meses. NO incluyen el implante en sí (que se cobra aparte cuando se coloca, según protocolo: unitario 890€, All-on-4 3.990€, All-on-6 6.990€) ni el TAC 3D inicial (que es gratuito en la primera visita en MAKEDA Barcelona y Elche).
Si el caso requiere combinación de técnicas — habitual en rehabilitaciones extensas — los costes se suman pero pactamos siempre un presupuesto cerrado por escrito antes de iniciar nada, sin sobrecostes posteriores excepto cláusulas explícitas. La lectura sobre cómo se lee un presupuesto dental honesto profundiza en este punto.
Si te dijeron "no se puede", en cualquiera de las dos clínicas la primera visita y el TAC 3D son gratuitos. Te decimos con números delante qué técnica corresponde a tu caso, qué supervivencia documentada tiene, qué coste cerrado y qué cronograma realista. Y si la respuesta honesta es "en tu caso concreto no lo recomendamos", te lo explicamos también — porque la regeneración ósea no es para todo el mundo, pero sí para muchos más de los que se quedan sin saber que era una opción.
— Dr. David Fortuny · Cirugía oral · MAKEDA Elche
- Buser D, Bornstein MM, Weber HP, Grütter L, Schmid B, Belser UC. Early implant placement with simultaneous guided bone regeneration following single-tooth extraction in the esthetic zone. Journal of Periodontology, 2008.
- Chiapasco M, Casentini P, Zaniboni M. Bone augmentation procedures in implant dentistry — a systematic review. International Journal of Oral & Maxillofacial Implants, 2014.
- Anitua E, Murias-Freijo A, Alkhraisat MH, Orive G. Clinical, radiographical, and histological outcomes of plasma rich in growth factors in extraction socket. Annals of Anatomy, 2014.
- Misch CM. Maxillary autogenous bone grafting. Oral and Maxillofacial Surgery Clinics of North America, 2008.
- Ramaglia L, Toti P, Sbordone C, Guidetti F, Martuscelli R, Sbordone L. Implant survival in regenerated and pristine bone — a systematic review. International Journal of Oral & Maxillofacial Surgery, 2017.
- Esposito M, Grusovin MG, Felice P, Karatzopoulos G, Worthington HV, Coulthard P. The efficacy of horizontal and vertical bone augmentation procedures for dental implants — Cochrane systematic review. European Journal of Oral Implantology, 2009.
















